Special Guezt: Alejandro Arrias

Marzo 09, 2015

En el mes de la mujer nos encontramos con numerosos personajes femeninos dignos de admirar por sus hazañas, su valor y fortaleza, sin embargo queremos dejar descansar estos personajes en su mes, por lo que en HOZT hemos decidido hacer un tributo a todas esas mujeres tomando la voz de un hombre que encuentra en ellas una musa y se apasiona por esa femineidad romántica y suave que lo envuelve.

Así Alejandro Arrias, nuestro Special Guezt del mes de Marzo, un fotógrafo autodidacta de la ciudad de Maracaibo, nos habla de cómo la mujer ha mantenido un papel protagónico en su profesión desde sus comienzos en este arte, incluyendo el ejemplo  de la primera mujer en su vida, su madre.

Siempre ha estado en mí el interés por el retrato, en mi casa siempre han habido fotos, a mi mamá siempre le ha interesado el tema fotográfico, siempre ha estado ese vínculo. Desde los 17 años empecé a retratar y me gustaba más que todo la relación de la mujer con la naturaleza y jugar con locaciones, siempre me ha gustado lo natural, lo orgánico. Buscaba siempre espacios para experimentar, empecé con una fotografía experimental, jugando con 35mm, con rollos vencidos, cloro y esas cosas.

Con sus experimentos Alejandro intenta dar una visión diferente, una fotografía con conceptos distintos a los acostumbrados en la ciudad de Maracaibo, en otras palabras, su visión propia.

Quiero hacer algo que no hayan visto, crear algo diferente, crear un sello personal, como creo que lo estoy logrando a través de ir trabajando con los elementos que para mí son fundamentales, que viene siendo: la mujer, o sea la parte fémina. De verdad tengo una veneración hacia la mujer, porque creo que la mujer te da mucha intimidad, para mí la fotografía con la mujer es: intimidad

Sin embargo, que la mujer inspire intimidad no indica que vaya a sentirse totalmente cómoda ante el lente de una cámara, más aún si está exponiendo aquello que busca resguardar en su vida diaria, por ello Alejandro nos resalta la importancia del vínculo entre el fotógrafo y la modelo.

Cuando voy a retratar, excepto en el ámbito de moda, porque es un ámbito más frío y ya trabajamos con modelos o chicas que ya saben lo que hacen, te hablo de una chica que nunca ha sido retratada, como en varios de los proyectos que yo he hecho, intento crear una conexión, un vínculo para que se sienta totalmente abierta, por ejemplo me gusta trabajar los desnudos solo, porque la presencia de otra persona te cohíbe, tampoco me gusta establecer horas límites, porque puedo estar 6 horas tomando una foto y la chica no está cómoda todavía, entonces se trata de crear un ambiente íntimo.

Para Arrias es sumamente importante el concepto, pensar antes de tomar una foto, tener unos lineamientos a seguir bien establecidos antes de oprimir el disparador, de igual forma lo mueve marcar una diferencia entre los fotógrafos de la ciudad y su manera de exponer a la mujer como sexual y provocativa, buscando mostrar una mujer con una belleza natural, sencilla y delicada.

Cuando hablo de inspiración, hablo de la mujer que es natural, que puede mostrarse y que igual se verá bella, que es una cosa que me ha pasado muchas veces, las chicas me dicen “pero no parezco yo” o “nadie me había hecho ver tan bonita”, porque realmente es lo que busco, sacar lo más bonito. Toda persona que vayas a retratar es modelo, toda, porque están posando ante la cámara; entonces creo que lo que se debe lograr como fotógrafo es sacar lo más bello de esa persona y a su vez lograr una foto en la que la persona diga “soy yo”. Creo que todos tenemos derecho a ser retratados y a poder ser modelos ante la cámara alguna vez en la vida.

Sus razones para escoger a la mujer son numerosas y están estrechamente vinculadas a su visión de la fotografía y a lo que ha querido transmitir desde sus comienzos

Creo que la mujer te brinda una representación fresca y con el concepto que trabajo que comprende lo romántico, lo etéreo, lo suave; la mujer para mi es la protagonista, es la que te va a dar esta intimidad, estos suaves, estos tonos que yo veo. Claro, me siento conectado desde un principio, porque es lo que vengo trabajando desde los 17 años, es lo que he retratado. No es que me sienta incómodo retratando a los chicos, lo he hecho y me gusta, pero me apasiona retratar a la mujer por esta intimidad que recrea, y todo su aire fémino, romántico, suave; que con un chico es mucho más difícil lograr, y la mujer lo tiene nato, cuando yo voy a retratar a una mujer estoy seguro que voy a obtener estos elementos.

Arrias nos complementa la visión de su concepto mencionando los ornamentos y colores comunes en sus composiciones, tratando de hacerlos permanecer para mantener su esencia incluso ante la demanda de clientes con ideas distintas.

Me ha gustado trabajar con materiales como encajes, blondas, con colores pasteles, suaves, porque creo que le da este aire más fresco, que es lo que estoy buscando, los colores contrastados no van conmigo, siempre me ha gustado trabajar con unos lineamientos estéticos que sean pulcros y que conserven la feminidad que estoy buscando. Si voy a trabajar con cosas fuertes, rudas, las chicas tienen que ser extremadamente femeninas y que todavía haya punto de feminidad dentro de esa foto.

Así encontramos a Alejandro Arrias como un admirador devoto de la feminidad, asegurando que todas las mujeres tienen alguna belleza que mostrar y que no deberían avergonzarse de ello, ni mucho menos tratar de ocultarlo; igualmente alienta a los fotógrafos a experimentar con lo que sueñan y a plasmarlo en la imagen. Su deseo ha sido plantear una visión romántica de lo femenino, que sin duda ha logrado.

¿Te interesa conocer el trabajo de Alejandro? 

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